8/2/20

Lucía Sánchez, la mujer que dirige el I.E.S José Marín

Esta semana hablamos con Lucía, directora del I.E.S. José Marín y vecina de Chirivel.

¿Se necesita vocación para ser profesor/a?
Lucia, en su despacho.
Se necesita vocación para ser un buen profesor o profesora. Éste es un trabajo muy exigente en tanto que tienes que estar en una constante actualización metodológica. Además, diariamente tenemos que estar al 100% para poder realizar un buen trabajo. El alumnado así lo exige.

¿Te imaginaste alguna vez como directora?
La verdad es que no. Siempre quise ser, y lo conseguí relativamente pronto, profesora de matemáticas. Sin embargo, cuando ya llevas varios años trabajando vas aprendiendo y viendo diferentes formas de trabajar y va cambiando tu forma de ver la enseñanza y el funcionamiento de los centros educativos. Además, durante mis años como jefa de estudios me di cuenta de que me gustaba el poder ayudar al alumnado, profesorado y familias a resolver los problemas que inevitablemente surgen en el día a día. Por eso, el año pasado, cuando tuve la oportunidad de presentar mi candidatura a la dirección del centro lo tuve claro desde un primer momento. Lo vi como una forma de promocionar y además poder contribuir con mis ideas y las de toda la comunidad educativa a mejorar el funcionamiento general del centro y llevar a nuestro alumnado al éxito educativo.

¿Te has sentido discriminada por tener un cargo de responsabilidad y ser mujer?
No, aunque sí es cierto que, a veces, observas que muchas familias esperan encontrar a un hombre en dichos puestos (quizás sea la costumbre de otras épocas). Sí tengo que decir, que como profesora he tenido que ser más seria e imponerme con mayor autoridad al alumnado que mis compañeros hombres cuando he comenzado a trabajar en un centro nuevo. Actualmente, llevo catorce años trabajando en el I.E.S. José Marín, el alumnado ya conoce mi forma de trabajar y es indudablemente más fácil.

¿Qué es más gratificante, dedicarte a las tareas administrativas o ser profesor?
Es diferente, como ya he comentado mi verdadera vocación es ser profesora y me encanta mi trabajo y el contacto directo con el alumnado. Sin embargo, en este momento de mi vida tengo ideas, tengo ganas y tengo ilusión de trabajar de forma diferente por y para el centro. Es un trabajo más exigente y difícil pero también gratificante cuando consigues ayudar y resolver los problemas constantes que surgen.

Al ser directora ¿es fácil conciliar tu vida laboral con la familiar?
Bueno, hay períodos en los que es bastante difícil. Es el gran caballo de batalla de la sociedad actual. Es cierto, que en la enseñanza tenemos un horario de mañana que facilita la conciliación, pero con frecuencia tenemos reuniones o actividades formativas en horario de tarde y ahí es dónde comienzan los problemas. A esto hay que añadir, la gran carga mental de trabajo que me llevo a casa diariamente. Afortunadamente, en mi caso, mi marido y yo compartimos las tareas de la casa y los hijos al 50%, además, de contar con la ayuda inestimable de nuestras familias.

¿Qué diferencias destacarías del alumnado desde tus comienzos a la actualidad?
Pues se está perdiendo la cultura del esfuerzo. A medida que subimos de nivel educativo encuentro que al alumnado le cuesta más organizarse y llevar al día las diferentes materias. Me da la sensación de que en los últimos años el alumnado no es consciente de la importancia de estudiar y mejorar sus opciones de futuro. Esto es un grave problema a la hora de continuar estudios superiores.

¿Como crees que ha influido el feminismo en las aulas?
Actualmente, cada vez son más las familias que creen y se involucran en una educación en igualdad de oportunidades entre chicos y chicas. Los estereotipos sexistas están cada vez más olvidados, hay más respeto entre el alumnado y mayor conciencia de la necesidad de llegar a esa igualdad real. Sin embargo, aún nos queda mucho trabajo por hacer y mucho camino por andar. Ésta es una tarea conjunta de las familias y el centro educativo.

¿Cómo se pone en valor la cultura velezana en las aulas para que los jóvenes la aprendan?
Pues desde las diferentes materias siempre se intenta integrarla en las prácticas educativas. Nuestro alumnado tiene que conocer sus raíces, sus costumbres y, por supuesto, valorarlos. Además, a nivel de centro siempre que tenemos que celebrar efemérides intentamos ponerla de manifiesto.


Hoy en día hay muchos estudiantes de diferentes nacionalidades ¿Se adaptan bien los jóvenes inmigrantes? ¿Crees que el sistema educativo es inclusivo con ellos?
En nuestro centro los jóvenes inmigrantes están en su mayoría completamente integrados. Somos una comarca acogedora consciente de las dificultades y necesidades que tiene que tener una persona para cambiar su residencia. No es algo que se haga voluntariamente.

Desde el sistema educativo se ofrecen recursos para este alumnado al igual que para el resto, atendiendo siempre en la diversidad e inclusión de todas y todos.

2 comentarios:

  1. muy interesante, no conocía a esta profesora, pero parece que hace bien su trabajo. Carlos

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  2. Es buena profesora. A mi me ha dado clase. Jorge.

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