20/2/20

Diego Reche, un poeta en su tierra

Diego Reche Artero asistió el 18 de febrero de 2020 al evento organizado por I.E.S. José Marín sobre poesía y allí pudimos entrevistarlo. 

Diego Reche en su visita al IES José Marín

Diego es profesor de lengua y literatura y ha ejercido en diversos centros de secundaria durante los últimos veinticuatro años. Los últimos años ha trabajado en I.E.S. El Parador de Hortichuela, donde lleva a cabo una experiencia innovadora en los cursos de secundaria a partir del aprendizaje basado en proyectos. 

Además, ha dirigido un grupo de teatro, es coordinador de los encuentros literarios ‘Poetas y jóvenes’ en Roquetas de Mar desde el año 2000 y coordinador del programa ‘Nos gusta leer’ de Candil Radio. Es autor de diversos libros de poemas, cuentos y teatro como Didascalia: Poesía y teatro para jóvenes, Reversos (2013), El autobús de septiembre, Ojos para las nubes o El poema de Almería: Poemas de andar por clase.

Ha sido ganador del XXVII Certamen Andaluz de Poesía Villa de Peligros con su libro "Reversos".

Diego, es una persona cercana y de trato agradable. Nos atiende con suma amabilidad a las preguntas que le realizamos.
1.¿Qué proceso sigues a la hora de escribir poesía? 
Escribir poesía no tiene un proceso fijo, tal vez un novelista sí puede seguir una cierta organización, pero escribir poesía es como coleccionar cromos o montar un álbum de fotografías. Van apareciendo de una idea, de una experiencia, de una necesidad y luego viene lo más difícil: transformarlo en palabras que puedan hacer que al lector le llegue de la mejor manera posible aquello que pretendías, bien para que lo comparta o para que lo reinterprete, porque en muchos poemas no todo se explica, también se sugiere.
Existe eso sí, un momento de creación, lo que los románticos llamaron “inspiración”, que es el momento en el que el recuerdo de una experiencia se va convirtiendo en poema y eso lo suelo hacer casi del tirón, tal vez tras mucho pensarlo. Una vez escrito vienen las correcciones como el photoshop y esa debe ser una labor larga de relectura hasta que las palabras digan lo que pretendías Y sin perder el ritmo, porque el ritmo tiene mucho de poesía.


2. ¿Cuáles son tus fuentes de inspiración? 
Miguel Hernández habla de tres heridas: el amor, la muerte y la vida. Quizá estos sean los tres grandes temas de la poesía, aunque en la vida cabe también el tiempo, que es como el pegamento que une amor y muerte. Quizá por eso mi poesía sea evocadora y el tiempo y la mirada atrás juegan un papel importante. Pero también soy profesor de andar por clase y la enseñanza y la literatura están entre las fuentes de mi poesía, a veces con un toque irónico

3. ¿Qué poetas son tus referentes y autores de cabecera? 
Muchos: el primero tal vez fue algún poema de Lope de Vega que recitaba mi padre, luego en mi adolescencia Bécquer (del que en la juventud renegué y en la madurez redescubrí),  y claro, Machado, Juan Ramón Jiménez, Miguel Hernández, Blas de Otero. Luego tuve la suerte de conocer en la universidad a mi profesor y poeta Miguel d’Ors (seguro que no te suena, pero busca algún poema de él en internet y ya verás como te gusta, por ejemplo “media vida”), con él descubrí que había poesía más allá de los poetas de siempre. Otros poetas actuales que me gustan son Amalia Bautista, Luis Alberto de Cuenca, Rafael Guillén o Eloy Sánchez Rosillo. Además conocí hace ya veinte años a uno de los grandes poetas de Almería, nuestro paisano Julio Alfredo Egea, al que algún día me gustaría hacerle un homenaje.

4. ¿Qué supuso para ti publicar tu primera obra de teatro "El abuelo en Nochebuena"? ¿Y que fuera representada por tus paisanos del Grupo Balis? 
Bueno, “El abuelo en Nochebuena” no está publicado aún, porque publicar teatro es muy difícil, la mayoría de las editoriales ni se molestan en leerlo, pero un día me harto y lo publico por Amazon. En cuanto a su representación fue algo extraordinario y de lo que siempre estaré agradecido al grupo Balis Teatro. La noche del estreno no pude acudir porque a mi hija le ponían la banda y lamenté no poder bilocarme, pero me dijeron que se lo pasaron muy bien y que el público disfrutó. Luego me enviaron el vídeo. Siempre me ha gustado más la comedia que la tragedia, quizá porque era lo que veía de pequeño en los grupos de teatro aficionado de Vélez Rubio, donde la gente iba al teatro a divertirse.

5. ¿Nos puedes explicar en qué consiste el programa " Nos gusta leer" de Candil Radio? 
Es un espacio de radio de unos veinte minutos dentro del magazine de Antonio Almécija en Candil Radio, una emisora independiente de Huércal de Almería, donde hablo de libros que he leído o de autores que me gustan o entrevisto a algún escritor almeriense o que visita Almería. Antes se emitía semanalmente, ahora lo hago más de forma esporádica, pero cuando tenga tiempo volveré a la regularidad semanal.
En el siguiente enlace podrás escuchar uno de los programas de los "Nos gusta leer"

6. ¿Sueles venir a Vélez Rubio? 
Sí, aún me queda un grupo de amigos de la infancia y quedamos algún día de Navidad y de verano para jugar al baloncesto, aunque ya estemos mayores. Vengo también algunos puentes como por ejemplo el del 1 de mayo donde me gusta escuchar los ruiseñores en el río Corneros. En verano me gusta volver a mi pueblo y alejarme de Aguadulce y el ajetreo de las playas. Aprovecho las vacaciones para leer, escribir y corregir lo escrito. Y en Semana Santa suelo venir, si no todos los días, sí al menos el Miércoles Santo, soy porcelano y me gusta ver la procesión del Cristo del Perdón.

7. ¿Cuál es tu lugar favorito de Los Vélez? 
Los caños de la Novia de Vélez Blanco, por su leyenda que me inspiró una obra de teatro y una novela: “La aparecida”. Y el montículo del Castellón desde donde se ve el pueblo, porque desde allí mi abuelo en 1928 y mi padre en 1978 hicieron una foto panorámica de Vélez Rubio y yo debo repetirla en junio de 2028. Una fecha ya no tan lejana cuando ya nos asomamos al 2020. Luego Los Vélez tiene muchos rincones y monumentos preciosos, además de que ha sabido conservar sus tradiciones como pocas comarcas. Jo, parezco de la oficina de turismo.

8. ¿Crees que los jóvenes de hoy en día tienen interés por la poesía?
Es una pregunta compleja. Yo llevo veinte años en Roquetas organizando encuentros con poetas y jóvenes y creo que es como todo, cuando algo se desconoce actuamos con distancia y prejuicios, y te aseguro que la poesía tiene muchos: cursi, para gente rara, despistados que miran la luna, gente con una sensibilidad especial, oscura, difícil, para tristes… pero si nos acercamos un poco más, vemos que tiene mucho que ver con cada uno de nosotros, es un forma de sentir y conocernos y para los jóvenes un vehículo importante. Ya lo decía Mari Trini: “quien no escribió un poema huyendo de la soledad”. El problema es que en algún momento se alejó de la música, que es de donde nació la lírica, y se encerró en guetto diferente. Creo que fue un erróneo ataque de orgullo porque la poesía siempre ha estado en el pueblo y aunque no todo sea poesía o al menos buena poesía, ésta discurre por muchos cauces a través de la vida, es la canción o el sentimiento que nos acompaña. Y se le puede encontrar a veces en el rap, por ejemplo. Los jóvenes reclaman nuevas formas de comunicación y descubro que ahora muchos preguntan por cuestiones de rima y medida que antes a casi nadie le interesaban. 

9. ¿Qué Consejo darías a los jóvenes poetas que están empezando? 
Primero que escriban sin miedo para expresarse y conocerse, luego que vayan conociendo el oficio. La poesía tiene sus peculiaridades.
Que indaguen dentro de ellos qué experiencias o qué sentimientos vividos les interesan a ellos y pueden interesarle a los demás. Porque si no les interesa ni a ellos ahí no hay poesía, y si solo le interesa a ellos al lector no le dice nada.
Luego que lo conviertan en un poema, que es como convertir lo anterior en imágenes y lo corrijan hasta que el lenguaje diga con exactitud aquello que pretendían, para eso ayuda mucho la magia de las metáforas y otros recursos literarios. Si además aprendieran un poco de métrica, no solo para medir versos de otros, sino como herramienta para sus propios poemas sería estupendo. Por desgracia hoy parece que la métrica es un estorbo y además corre el falso rumor de que ya no es necesaria. El problema es que si no tenemos un buen manejo de la métrica, ella nos maneja y nos estropea muchas veces el poema.
Para mejorar el poema es importante releerlo y guardarlo en un cajón unos días y luego volver a leerlo. Las palabras pesan y a veces vemos que encajan y otras que estorban en el poema.
También para mejorar nuestra escritura es bueno leer buena poesía, que casi siempre desata el deseo de escribir y nos aporta ideas.
Y finalmente, y esto que no lo oiga nadie: copiar poemas y variarlos también es una buena técnica para mejorar nuestra escritura. 

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